LA PROLÍFICA MENTE
DE MANUEL GAGO
Considerado como una de las figuras más importantes de la Edad de Oro del cómic valenciano, el dibujante y guionista Manuel Gago dejó una gran huella en la historia del cómic español, siendo inspirador de numerosos autores coetáneos, como Luis Bermejo, José Ortiz o Miguel Quesada. En sus casi cuarenta años de dedicación al mundo de la historieta Gago fue el creador de un gran número de personajes y series, entre los que destaca el célebre "Guerrero del Antifaz", la serie más popular e influyente de los años 40, y una de las de mayor duración.

Manuel Gago García nació en Valladolid el 7 de marzo de 1925. Hijo de un comandante republicano, pasa su infancia en Madrid y en Albacete, donde su padre permanece encarcelado por el gobierno franquista. Es en Albacete donde comienza a dibujar como aficionado, mientras se encuentra convaleciente por enfermedad. En 1942 realiza los cuadernos de "El espíritu de la selva", para Editorial Hispanoamericana; ilustra para Ediciones Marco algunos capítulos de "Viriato"; y colabora con Editorial Valenciana dibujando algunos capítulos de las series "Selección Aventurera" y "Grandes Aventuras y Películas". Poco después publica con Valenciana sus series "Niño Gonzalo" y "Richard Bakutu", ambas de corta duración y de género aventurero.
En 1943 Gago crea "El Guerrero del Antifaz", serie de aventuras ambientada en la España de los Reyes Católicos, e inspirada en la novela de Rafael Pérez y Pérez "Los cien caballeros de Isabel la Católica". El rápido éxito del Guerrero consolida la incipiente carrera del prolífico Gago, abriendo camino a sus nuevas series: "Tonín el huerfanito" (1944), "Alberto España" (1944), "La pandilla de los siete" (1945) y el western "El pequeño luchador" (1945), otra de sus exitosas creaciones, que se publicó hasta 1956.

En 1946, a la edad de 21 años, decide trasladarse a Valencia, llevándose consigo a dos jóvenes aficionados que ha conocido en Albacete, y de los que se convierte en su maestro: Miguel Quesada y Luis Bermejo. Ese mismo año comienza a publicar otra de sus grandes obras, "El temerario", que daría nombre a una de las revistas de Editorial Valenciana. En 1947 publica "El espadachín de Hierro" con Editorial Toray, siguiendo el guión de un cómic rechazado por Valenciana. La reacción de Editorial Valenciana fue inmediata, y tras 9 números Manuel Gago dejó Toray para trabajar en exclusiva con Valenciana.
Por estas fechas sus hermanos Pablo y Luis, y Pedro Quesada, hermano de Miguel, son contratados por Valenciana, trabajando como dibujantes y guionistas. El trabajo del equipo de Gago es continuo, dando como fruto nuevas creaciones de la talla de "Purk, el hombre de piedra" (1950-57), ambientada en la prehistoria, y en la que ilustra los guiones de su hermano Pablo, mostrando una gran fantasía a la hora de recrear tanto las criaturas como los paisajes que su hermano imagina.

En 1950 Manuel Gago llega a un acuerdo con Valenciana y renegocia su exclusividad. Comienza a trabajar así para Editorial Garga, creada por su padre, en la que publica "El Misterioso X", "El rey del Oeste", "El Libertador" y "El Hijo de las Galeras". La empresa cierra poco después, pero sirve como base para la creación de la célebre Editorial Maga (Manuel Gago), propiedad de la familia Gago. Maga aglutina alrededor de la figura de Manuel a un importante núcleo de colaboradores, entre los que encontramos al valenciano Eustaquio Segrelles, al murciano José Ortiz y a los ya mencionados Bermejo y Quesada, entre otros muchos.
Su carrera se reparte a partir de ese momento entre las dos editoriales, con un ritmo de trabajo casi frenético que le lleva a dibujar hasta cinco series por semana, algo que llega a notarse en la calidad del dibujo. Así, crea para Maga hasta 22 series nuevas: "El pistolero justiciero" (1951), "El as de espadas" (1954), "El defensor de la cruz" (1954), "El capitán España" (1955), "El paladín audaz" (1957), "Puño de hierro" (1957), "El Aguilucho" (1959) o "El cruzado negro" (1961), entre otras; al mismo tiempo, además de continuar con "El Guerrero del Antifaz", crea para Valenciana "El guerrillero audaz" (1962), e ilustra "El mosquetero azul" (1962) para Editorial Bruguera, con guiones de Francisco González Ledesma.

Tira perteneciente a "El pequeño Luchador"
En 1966 la incipiente crisis del mundo del cómic, y la consecuente desaparición de algunas revistas especializadas, provocan la retirada de Manuel Gago del mundo artístico. Llevaba entonces más de 27.000 páginas dibujadas, y algunas de sus historietas de "El Guerrero del Antifaz" habían superado los 200.000 ejemplares de tirada, todo un récord. No permanecería muchos años alejado del lápiz, ya que en 1973 vuelve a colaborar con Editorial Valenciana, aprovechando las reediciones que ésta estaba realizando de sus antiguas obras.
En 1978 comienza a publicar "Las nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz", con nuevo formato vertical y a todo color. La obra quedaría inconclusa tras la inesperada muerte de Manuel Gago, el 29 de diciembre de 1980. Un año después, el Ayuntamiento de Valencia decidió dedicarle una calle en reconocimiento a su extensa labor y popularidad, y a su innegable vinculación a la ciudad. La calle fue inaugurada el 24 de octubre de 1999 en el barrio de Patraix, siendo colocada por la Asociación de Vecinos de Patraix una placa conmemorativa como "reconocimiento a su labor como dibujante que ha marcado toda una época, y para memoria de futuras generaciones".


Fuente: Valencia Canta
2 comentarios:
¡Lástima que creadores de tanto placer para todos nosotros, tengan que morir!
:'(
Hay dos autores, Manuel Gago y Ambrosio Zaragoza, que siempre me hacen imaginar cual habría sido su trayectoria si hubiesen publicado en los EEUU. No creo que haya muchos dibujantes capaces de dar el dinamismo que daban ellos ¡trabajando a destajo!
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